
En un paso decisivo para proteger la identidad del patrimonio gastronómico tucumano, la Subsecretaría de Desarrollo Productivo puso en marcha una serie de auditorías técnicas en los valles calchaquíes. El operativo busca consolidar el registro de la Indicación Geográfica (IG) para el emblemático Queso de Tafí, un reconocimiento que blindará la procedencia y los métodos artesanales de este producto único en el país.
La jornada de inspección se centró en dos puntos neurálgicos de la producción local: Tambo La Sofía y Estancia Las Carreras. Allí, un equipo interdisciplinario evaluó no solo la infraestructura de las fábricas y los tambos, sino también el vínculo indisoluble entre el ecosistema vallisto y el perfil sensorial del queso.
El propósito de este relevamiento fue doble:
Fijar los límites: Delimitar con precisión el área geográfica que comprende la zona de elaboración.
Garantizar la singularidad: Documentar las técnicas tradicionales que confieren al Queso de Tafí su carácter irrepetible.
Colaboración institucional
La comitiva estuvo encabezada por la directora de Ganadería y Alimentos, Roxana Ortiz Mena, y la subdirectora de Alimentos, Claudia Lescano, quienes trabajaron a la par de especialistas nacionales y académicos de la Facultad de Agronomía, Zootecnia y Veterinaria (FAZyV). Esta sinergia busca asegurar que cada eslabón de la cadena productiva cuente con el respaldo técnico necesario para alcanzar los estándares internacionales que exige una IG.
“Este tipo de acciones resulta clave para garantizar el cumplimiento de los requisitos establecidos para la Indicación Geográfica, promoviendo la valorización del producto, el desarrollo regional y la preservación de los sabores tradicionales asociados a su elaboración”, resaltaron las autoridades tras concluir la jornada.
Con este avance, el Queso de Tafí se posiciona no solo como un alimento de calidad superior, sino como un motor de desarrollo turístico y económico que protege la historia de las familias productoras del valle.